La prevención de las enfermedades infecciosas es uno de los pilares de la avicultura moderna. Aunque las medidas de higiene y bioseguridad son fundamentales para disminuir el riesgo sanitario, por sí solas no son suficientes para proteger a las aves en los sistemas de producción intensiva. Por ello, los programas de vacunación constituyen una herramienta indispensable para desarrollar inmunidad y reducir las pérdidas ocasionadas por enfermedades.
Sin embargo, es importante saber que algunas vacunas a virus vivo, especialmente las utilizadas contra la enfermedad de Newcastle y la Bronquitis Infecciosa, pueden producir una reacción respiratoria temporal conocida como reacción postvacunal.
¿Qué es una reacción postvacunal?
La reacción postvacunal es la respuesta del organismo del ave a la replicación del virus vacunal. En la mayoría de los casos es un proceso esperado y forma parte del desarrollo de la inmunidad.
El reto para el productor es diferenciar una reacción normal de un problema sanitario que requiera intervención.
Síntomas de una reacción postvacunal
La intensidad de la reacción puede variar dependiendo de diversos factores. Entre los signos más frecuentes se encuentran:
- Estornudos ocasionales.
- Ronquera. (estertores)
- Depresión o disminución de la actividad.
- Leve dificultad respiratoria.
En condiciones normales, estos signos son temporales. No obstante, cuando la reacción no está bien controlada puede prolongarse entre 10 y 11 días después de la vacunación.
¿Por qué es importante controlar la reacción postvacunal?
Las reacciones severas y persistentes pueden afectar directamente el desempeño del lote, provocando:
- Menor rendimiento productivo.
- Incremento de la mortalidad.
- Mayor uso de medicamentos y aumento de los costos de producción.
Por ello, el objetivo no es eliminar completamente la reacción, sino evitar que alcance niveles que comprometan la salud y la productividad de las aves.
Factores que influyen en la reacción postvacunal
Calidad del pollito
La calidad del pollo bebé es determinante. Los pollitos con adecuados niveles de anticuerpos maternos suelen controlar mejor la replicación del virus vacunal y presentan reacciones más leves.
Estado sanitario
Nunca se debe vacunar un lote con problemas de salud. Las aves enfermas al momento de la vacunación tienden a desarrollar reacciones mucho más severas y prolongadas.
Cepa vacunal
Hay una relación estrecha entre la cepa vacunal que se usa para vacunar y la aparición de una reacción postvacunal. Tenga en cuenta que, es normal que se presente en el ave.
El ambiente: el factor que más agrava la reacción
Uno de los factores que más empeora las reacciones postvacunales es el ambiente del galpón. Una ventilación insuficiente hace que se incremente el amoniaco, polvo, humedad, afectando la inmunidad local, lo que tiende a agravar la reacción postvacunal.
¿Cómo reducir la reacción postvacunal?
Para minimizar su impacto, se recomienda:
- Mantener una buena ventilación durante toda la crianza utilizando un sistema de ventiladores y cortinas.
- Evitar acumulaciones de amoníaco y polvo.
- Conservar una cama seca y de buena calidad.
- Vacunar únicamente aves sanas.
- Aplicar correctamente el programa de vacunación recomendado.
- Supervisar diariamente la evolución del lote después de la vacunación.